Aunque hace poco señaló que se muere de ganas por tener un hijo, Thalía no puede darse el lujo de ser madre. Así lo establece una cláusula en el contrato prenupcial que firmó antes de su boda con Tommy Mottola, en el 2000.

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Además, se menciona que mucho antes de casarse Thalía ya sabía que su millonario prometido no quería ser papá de nueva cuenta, pues el ya tiene dos hijos adultos (Michael y Sarah, de su primer matrimonio). A cambio, Tommy le ofreció todo el apoyo que necesitara para su proyección internacional.

Incluso, se precisa que la misma cláusula fue aplicada en el contrato prenupcial que Mottola hizo firmar a su anterior pareja, la cantante Mariah Carey, con quien se comprometió en 1993, pues le preocupa el destino de su cuantiosa fortuna.

Es conveniente recordar que las declaraciones de Thalía en el aspecto de la maternidad han sido contradictorias.

Apenas hace poco desmintió que estaba embarazada, pero advirtió que le gustaría tener su pancita y sus nueve meses. Sin embargo, meses antes definió al embarazo como “una enfermedad de nueve meses y una convalecencia de toda la vida”.

Hace apenas 10 días que Thalía se sumó, en Nueva York, a una campaña pública orientada a prevenir los nacimientos prematuros y sus secuelas, en especial, entre los hispanos de Estados Unidos.

En el marco de la conferencia aprovechó para desmentir los rumores sobre su probable embarazo: “No estoy embarazada, pero deseo tener mis nueve meses”, comentó la cantante y actriz mexicana.

Esta declaración, sin embargo, contradice sus propias palabras de julio, durante una visita a Puerto Rico. Desde la llamada Isla del Encanto señaló que esperará al menos tres años más antes de decidirse a dar el paso hacia la maternidad.

Además indicó que “el embarazo es una enfermedad de nueve meses y una convalecencia de toda una vida. Es una responsabilidad muy grande que todavía no me siento capaz y como que le huyo”, expresó la intérprete. El Universal Online